Rio de Janeiro. mar. 25 (AMÉRICA ECONOMÍA).- Los trabajadores petroleros en Brasil, que entraron el miércoles en su tercera jornada de huelga, retomaron las conversaciones con la petrolera estatal Petrobras, tras no lograr un acuerdo en la víspera.
La Federación Unica de los Petroleros (FUP), que lidera la huelga, paralizó sus faenas en la medianoche del domingo en demanda de una mayor participación en las ganancias de la empresa y la restitución de los empleados contratistas despedidos recientemente.
"Los trabajadores petroleros aún están en huelga", dijo Joao Antonio de Moraes, coordinador de la FUP. "Entraremos a conversar nuevamente esta mañana en la oficina principal de Petrobras", agregó.
El sindicato dijo que pudo interrumpir brevemente la producción tras el inicio del paro, pero que Petrobras envió rápidamente personal de emergencia a sus plataformas costa afuera de petróleo y gas, refinerías y terminales de distribución de combustibles.
En la tarde del lunes, Petrobras dijo que la producción de petróleo y gas y las labores refino y distribución de combustibles no eran afectadas por la huelga.
De Moraes dijo que miembros de la FUP fueron expulsados el martes de la terminal de combustibles de Petrobras ubicada en la ciudad de Guarulhos, cerca del aeropuerto internacional de Sao Paulo. Los suministros de combustible para aviación no fueron interrumpidos.
El encuentro del martes entre representantes sindicales y la gerencia de Petrobras terminó sin un acuerdo, pese a que la compañía elevó su oferta sobre el reparto de beneficios, dijo de Moraes.
El paro parece haber tomado una dirección similar a la de una huelga liderada por la FUP en julio pasado. En ese momento, los trabajadores petroleros lograron reducir brevemente la producción hasta que equipos de emergencia la restauraron horas después.Esa huelga tuvo poco efecto tangible sobre las operaciones de Petrobras.